CARTA ABIERTA AL GOBIERNO NACIONAL

LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS DE LAS FARC NO SOLO SE VIOLAN EN LA HABANA

Señores del Gobierno: Ustedes son unos pérfidos para desconocer derechos y garantías de quienes por evidente sesgo político, discriminan. La guerra política tiene sorpresas. Se inventaron hace poco una entidad multilateral al servicio de las ong´s supuestas “defensoras de ddhh”, con el rimbombante nombre de “Mesa Nacional de Garantías de defensores de derechos humanos” que lo único que tiene de cierto es que es una mesa, pero no es nacional, ni mucho menos de garantías, como lo veremos.

De entrada se excluyen de la supuesta mesa de garantías a defensores de derechos humanos de víctimas de la guerrilla y, en general, a los no izquierdistas, mostrando un  aberrante sesgo ideológico.  La tal Mesa está “conformada por la Vicepresidencia de la República, el Ministro del Interior y Justicia, el Ministro de Defensa Nacional, el Fiscal General de la Nación, el Procurador General de la Nación, el Defensor del Pueblo, los Directores de Derechos Humanos de los Ministerios, el Director Nacional de la Policía, cinco delegados de las Plataformas, dos delegados del Consenso Londres – Cartagena – Bogotá y dos delegados de los sectores sociales que hacen parte de la Instancia de Coordinación del PNADHDIH. Esta mesa contará con el acompañamiento por parte de la Comunidad Internacional, de las embajadas de Suecia y España, y del Sistema de Naciones Unidas estarán el PNUD y la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humano –OACNUDH.” Si me falta alguno, por favor me excusan y si me sobra, no lo creo. http://www.laalianza.org.co/index.php?option=com_content&view=article&id=69&Itemid=63

En esta mesa se acuerdan los temas de ddhh que quieran las ong´s: seguridad, procesos judiciales, presupuesto, operaciones militares, en presencia de todos los organismos estatales y ministerios que se citen.  Es una mesa de poder en donde las ong`s tienen excelente ocasión para, directa o sutilmente, presionan decisiones políticas, presupuestales y judiciales. Allí avanzan ”en la construcción de acuerdos, compromisos y rutas…” y generan “mayores niveles de confianza entre las organizaciones de la sociedad civil y las autoridades del Estado”. Creándose las mesas regionales,  en donde “Se convocará a estas audiencias a los defensores, defensoras, líderes y lideresas de procesos sociales, por la pertinencia con los temas y por ser la población a la que se dirigirán las medidas de seguridad y políticas que se acuerde en la Mesa Nacional.” O sea, los que no estén representados en la llamada Mesa nacional, se quedaron de la  locomotora de la seguridad y garantías de sus vidas y sus derechos, pues nadie hablará por ellos para pedir las garantías consagradas en los tratados internacionales de derechos humanos que rigen a Colombia. Todo un Estado sostenido con los impuestos de todos los colombianos, que solo escucha y garantiza los derechos de una parte de la población, la izquierdista, que dicho sea de paso, es la más pequeña, pero la más dañina.

El hecho de que sean excluidas de esa mesa las organizaciones defensoras de derechos humanos de las víctimas de la guerrilla en Colombia y aquellas otras que no tienen militancias izquierdistas, es una grave discriminación y la ratificación de que el gobierno Santos no respeta los derechos de quienes no militen en ideologías socialistas, rompiendo principios democráticos que dice defender y poniendo en alto riesgo la vida e integridad de los representantes de las organizaciones excluidas. Aunado a lo anterior, algo mucho más grave: Nos han informado que las organizaciones que hemos sido excluidas, oh sorpresa!, “Estamos Representadas” por una ong de aquellas!!! Habrase visto mayor usurpación y emboscada a nuestros derechos!!!

Por esta razón ha sido imposible encontrar interlocución estatal para reclamar nuestras garantías y el respeto de nuestros derechos como organizaciones de victimas de guerrilla y no militantes en esas ong´s.  Por eso el izquierdista Cristian Salazar, de la ONU, guarda silencio frente al atentado contra mi vida y mis hijos, y contra otros atentados y amenazas contra defensores de derechos de los militares y contra fiscales; y periodistas independientes como Ricardo Puentes.  Pensará este individuo que las organizaciones que no estén sentadas a su lado, no existen y no tienen derechos. Su “ilustrada inteligencia” no le permite comprender que todo ser humano tiene igualdad de derechos frente al Estado y mas frente a él, que es delegado de la ONU para garantizar y vigilar que esto se cumpla en Colombia, y que por no cumplir imparcialmente su misión, es indeseable entre las víctimas de la guerrilla en Colombia.

Además asaltaron el titulo de defensores de derechos humanos. Solo ellos son los “defensores de DDHH”, y todos los otros que hacemos labores en defensa de los derechos consagrados en los tratados internacionales suscritos por Colombia, pero denunciando los crímenes de los grupos armados comunistas, reclamando los derechos humanos de sus víctimas y denunciando la manipulación de pruebas y testigos  que hacen esos “defensores”; pues simplemente nos discrimina el Gobierno y tranquilamente desconoce nuestros derechos como defensores libres de compromisos mamertos o  al servicio de  idolologías izquierdistas.

Que las ong´s izquierdistas desconozcan los derechos de las organizaciones no gubernamentales que no servimos a sus fines ideológicos, aunque molesto, es entendible.  Mal esperáramos, las víctimas de las Farc,  que Iván Cepeda, cuyo padre fue miembro del Comité Central del Partido Comunista, organismo creador de las Farc, como su brazo armado; o la gente del Cinep o Justicia y Paz, nos vayan a reconocer nuestro derecho a la vida y a reclamar verdad, justicia y reparación, por los crímenes que su ideología comunista ha generado en Colombia.   Pero lo que sí es intolerable, es que sea usted, el propio Gobierno nacional, su Vicepresidente y su Ministro del Interior, quienes desconozcan nuestro trabajo como defensores de derechos humanos y nos excluyan de tal calificación, como si nuestras organizaciones de víctimas de la guerrilla fueran menos que el MOVICE,  violando  el principio de igualdad, desconociendo nuestro trabajo, propiciando nuestras muertes al no quedar protegidos en niveles similares a sus “defensores” con carga ideológica izquierdista. Y todo esto con el beneplácito del falaz delegado de la ONU, Cristian Salazar.  Preocupante que el Vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón,  siga actuando con el corazón, como miembro del Comité Central del Partido Comunista, y no sea capaz de poner por encima de sus afectos, los deberes constitucionales y las garantías de los derechos humanos que le obliga su cargo.

Esa cofradía roja, montada en torno al tema de los derechos humanos, debe acabarse. Esa mesa excluyente, cual edad media, en donde todos los allí convidados se creen “Caballeros defensores” y los demás somos simples vasallos, le hace mucho daño a la credibilidad y al equilibrio del este tema que es tan sensible. Cómo entender que el gobierno genere espacios para concertar estos temas a puerta cerrada con lo más selecto de los históricos radicales, en función de  comensales, reunidos en tan alto nivel. ¿Quién garantiza que haya debate allí, y que se defiendan los derechos humanos y las garantías judiciales de  los militares en los procesos penales; o los derechos de los propietarios de tierras invadidas por auspicio de varios de sus comensales?  Ong´s de las allí sentadas han sido denunciadas en procesos penales por víctimas de los grupos guerrilleros. ¿Cómo garantizar que sus procesos avancen libres de presiones a la Fiscalía en estas mesas, sin presencia de las organizaciones que representan a las víctimas de las guerrillas? Y a estas alturas de la vida y la corrupción estatal, no nos vengan con el cuento de que todos los allí presenten son impolutos.

Bajo la certeza de que esta llamada Mesa de garantías debe su existencia filosófica a la existencia misma del conflicto armado y sus nefastas consecuencias, debe el gobierno nacional Invitar a participar en  esa mesa de Garantías de “defensores de derechos humanos”, a las organizaciones y personas defensoras de derechos humanos de victimas de guerrilla, de gremios productivos, de grupos en riesgo de la sociedad civil y de militares, para poder decir que todos los sectores en riesgo en este conflicto se encuentran representados en una verdadera Mesa Nacional de Garantías y no seguir con esta farsa que solo favorece y protege los derechos de un sector del espectro ideológico del conflicto.

Si les resulta muy difícil mejorar y equilibrar esa mesa, debe el gobierno nacional generar otra Mesa nacional de garantías para nuestras organizaciones defensoras de derechos humanos y activistas y grupos en riesgo y defensores de militares, que por ideología no cabemos en la mencionada mesa que actúa cual rueda suelta, sin presencia de contradictores tan necesarios para el debate civilizado de las ideas, en especial estas de los derechos humanos en medio del conflicto armado que padecemos.  A ver si por fin podemos logar que el gobierno y los burócratas de la ONU se pronuncien rechazando los atentados contra nuestras vidas y contra las amenazas de muerte que se ciernen contra muchos de nosotros, como ocurrió con los líderes negros del Atrato, Presidentes del Consejo mayor del Curbaradó y Jiguamiandó,  Manuel Moya y Graciano Blandón, y el atentado sufrido por el actual representante afro, Germán Marmolejo, y ocurre ahora con el periodista Ricardo Puentes, a quien el gobierno nacional se niega a proteger con su familia, haciéndose responsable de su asesinato, si llega a ocurrir, Dios no quiera.

O se equilibra este tema en el gobierno nacional o es evidente su ilegitimidad, puesto que en medio de un conflicto armado, lo menos que puede hacer un gobierno nacional es convocar a todos los defensores de derechos humanos, sin discriminaciones políticas, para que  allí se debatan las causas y consecuencias de la crisis humanitaria que toca a todos los sectores sociales y políticos y no solo a la izquierda. Y para que se garantice la vida e integridad y los derechos de todos, no solo de unos pocos privilegiados de esa Mesa.

La falta que hace en Colombia un Representante imparcial de la Alta Comisionada de derechos humanos de la ONU. Se evitarían muchas violaciones consentidas por el  burócrata que ocupa ese encargo hoy y que lo hace responsable por omisión de los atentados contra los sectores discriminados por él y sus amigos políticos en esa Mesa.

Señores Presidente, Vicepresidente y Ministro del Interior: Queda la opinión pública enterada de esta arbitraria situación, y quedamos a la espera de que por fin ustedes reconozcan y garanticen nuestros derechos políticos; y de que por fin liberen nuestros derechos humanos, secuestrados en esa mesa.

Nos maravilla la forma como ustedes “construyen la paz” en Colombia. Se les nota el esfuerzo por proteger a “todas las victimas y a sus representantes”.  De sus actos seguramente hablarán los cementerios.

Con el respeto que se merecen,

Fernando Vargas Quemba
Defensor de derechos humanos y DIH
Presidente Comité Nacional de Victimas de la Guerrilla- Vida (ong sin garantías)
Calle 74 A No. 22-31
comitevidacolombia@yahoo.es
@drvargasquemba
Bogotá, Colombia
 

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